De músicos, fotografías y derechos de autor.
Probablemente con esta entrada en mi blog me gane algún que otro enemigo o crítica. Si es así será que he tocado la fibra de alguien. Y eso será bueno.
Esta noche he estado, como muchísimas veces antes, en un local de Madrid viendo el concierto de uno de mis muchos amigos músicos. Una gran noche de reencuentros, saludos y buena música.
Pero he de decir que salí de allí con un sabor agridulce en la boca. Nada atribuible al artista que tocó esta noche, que nos hizo pasar un gran rato. El disgusto vino de comprobar que muchos músicos siguen pensando que los únicos derechos de autor que hay que respetar son los suyos.
Todos estamos hartos de oir por activa y por pasiva que descargar música (o películas) de internet es ilegal. Una violación de los derechos de autor. Y los músicos se quejan y hacen manifestaciones y se rasgan las vestiduras culpando a internet y a los usuarios de los problemas de la industria musical.
Pero muchos de ellos no son mejores que la gente que descarga música o copia películas. ¿Qué ocurre con las fotos? Que una foto esté en internet no la hace de dominio público. No se puede usar como si fuera un cromo de Paninni. No quiero generalizar. Muchos de mis amigos, como he dicho, son músicos, y saben que detrás de las fotos hay un fotógrafo que trabaja, invierte horas de su trabajo en procesar esas fotos y que pone su visión y su arte, más o menos virtuoso, en dar vida a esas imágenes. Imágenes sin las que muchos de los conciertos y músicos pasarían absolutamente desapercibidos.
Cuando yo voy a usar una canción, lo suyo sería que al menos informe a su autor. Si yo quiero el disco de un músico, al finalizar el concierto lo tengo que pagar ¿verdad? ¿¿Porqué esto no ocurre con las fotos?? Hoy vi una de mis fotos en el cartel que anunciaba las actuaciones del mes de la sala en cuestión. No diré ni el sitio ni el artista. Tampoco es el primero que lo hace. Esto, a mi entender, es una violación de los derechos de autor, con alevosía y ensañamiento, tanto más cuando dicha foto llevaba impresa una marca de agua y una frase que todos sabemos lo que significa: TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. Es decir, esa foto no se puede usar para nada sin conocimiento y consentimiento del autor, porque los derechos de copyright le pertenecen a él. Alguna vez me he puesto en contacto con algunos de los músicos que se han hecho carteles con mis fotos. Las respuestas has sido tan surrealistas cómo “No me he dado cuenta” … Claro, la foto decidió eliminarse ella sola la marca de agua, el copyright, y colarse por despiste en tu cartel.
Y lo que más me molesta no es que se usen mis fotos. Para mi es un halago y un placer que los artístas se vean bien en ellas y quieran usarlas. Lo que me molesta es el actuar de tapadillo, sin preguntar y sin decir tan siquiera “Oye, mola esta fotos ¿puedo?” … Si claro que puedes… lo harás de todos modos, pero al menos ten la educación y decencia de pedir permiso. O al menos cita al autor. Porque las fotos tienen autor, no surgen del éter ni aparecen en internet por arte de magia. Lo más triste es que yo les hubiese dado la foto a todos ellos de mil amores, a gran resolución y lista para emplear en lo que fuese que iban a usarla.
Señores músicos, si ustedes mismos no respetan los derechos de autor de los demás, no se sorprendan cuando luego la gente descargue sus canciones y no les den ni las gracias. Porque según ustedes mismos, si está en internet, debe ser gratis ¿no?
What goes around comes around, amigos.
por Carmen Ruiz | 4 Comentarios



marcos
Creo que como todo el problema es la educación y el respeto por los demás y su trabajo.
Yo creo en el mercado tradicional de trueque siempre que sea consentido claro.
Luego está que nos duele pagar por unas cosas y protestemos, mientras no nos duele pagar 2,50e por un vino, malo encima. Mientras que la gente se queja porque una canción o una foto valga 1€.
Pero como digo todo es relativo y el verdadero problema es educacional, y de valores.
C. Ruiz
Pues si Marcos. Muchas gracias por pasarte. Un abrazo fuerte
Fernando
Soy músico y fotógrafo o sea, un muerto de hambre que se identifica por completo con el contenido de tu artículo. Recientemente presenté un proyecto de cartel a un promotor que aceptó y cuando le dije que tenía que pagar por la foto, tras echarse las manos a la cabeza dijo: “bueno, no te preocupes, ya nos bajaremos una cualquiera de Internet”. Y se quedó tan pancho. Parece que quienes trabajamos con la creación tenemos la obligación de regalar nuestro trabajo. Se lo diré al gasolinero la próxima vez que acuda a llenar mi depósito.
C. Ruiz
Gracias por tu comentario, Fernando. Al menos es un detalle saber que no se está sólo en todo esto. Lo peor es que los que más se quejen de que se violan sus derechos de autor sean los primeros en pisotear los de los demás.
Un abrazo y seguiremos al pie del cañon