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El violin maldito y el autor desconocido

El violín del diablo

El violín del diablo de Joseph Gelinek

Es curioso cómo los libros llegan a nosotros.

Los hay que aparecen en el momento indicado en que necesitábamos leerlos. Sentimos que están escritos expresamente para nosotros y nos hablan directamente. Otros nunca se cruzarán en nuestro camino y otros tantos, por mucho que nos empeñemos,  al cabo de unas cuantas ojeadas dejan claro que que nunca formarán parte de nuestra historia.

El libro que me ha cautivado ahora es de otra clase. Es de esos que te llamaron desde las estanterías de la tienda, pero por algún motivo, su momento no había llegado. De hecho tengo la casa llena de libros que esperan ser despertados de su letargo…

El violín del Diablo ha abandonado su hueco en la estantería para convertirse en uno de esos descubrimientos que necesitas compartir con todo el mundo. Y llega en el momento indicado, con una sincronicidad de esas que  a veces (siempre) nos dejan boquiabiertos. Cuando te cuentan lo que te tienen que contar, en el momento en que necesitas que te lo cuenten, y como tiene que ser contado.

En la primera noche leí de un tirón la mitad de la novela casi sin pestañear. Y no es sólo por la trama, con asesinatos, muertes inexplicables, un violín maldito y la sombra del diablo planeando sobre los protagonistas. Hay que sumarle además una gran cantidad de referencias musicales e históricas, hábilmente integradas y diseminadas a lo largo de las páginas,  que dan a la novela un empaque  increíble. Y a mi, amante de la música y a la vez ilustre ignorante, me hace sentir, no me avergüenza admitirlo, una envidia insana de los conocimientos musicales del autor; y me brinda la oportunidad de ampliar mi conocimiento, algo que siempre es de agradecer. No he llegado al final de la novela, pero presiento que no me defraudará.

Joseph Gelinek, pseudónimo tras el que el autor se esconde y con el que el autor tiñe aún más de misterio toda la novela, me ha cautivado para siempre. Estoy deseando acabar este libro para poder empezar con los otros dos que hasta ahora ha publicado La décima sinfonía y Morir a los 27.

Con permiso del misterioso Señor Gelinek, me permito reproducir aquí unas lineas de la novela que reflejan, palabra por palabra, una opinión sobre la música que comparto al cien por cien.

-¡La música pop no existe, Gregorio!¡Ni la clásica tampoco! La música es sólo buena o mala, eso es todo. Tanto una como la otra están hechas con los mismos ladrillos, y la manera en que se construye la música, y no los instrumentos que se emplean para interpretarla, lo que debería servirnos para calificarla. ¿Si tocamos a Bach con sintetizador es música pop y si arreglamos una canción de los Beatles para cuarteto de cuerda es música clásica?…

El violín del diablo

Joseph Gelinek

 

El hilo rojo del destino

El hilo rojo del destino

Hoy he visto el primer capitulo de la serie Touch. Tiene visos de convertirse en una serie sin rumbo, que acabará con una temporada cancelada sin más, como pasó con Flash Forward (a la que recuerda sospechosamente… )

Pero para mi ya ha cumplido. Me encanta que me cuenten cuentos e historias fantásticas, y así empieza esta serie… con magia de la que vemos todos los días…

Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse.

A pesar del tiempo,

del lugar,

a pesar de las circunstancias,

el hilo puede tensarse ,enredarse, perderse hasta casi desaparecer…

pero nunca podrá romperse.

De músicos, fotografías y derechos de autor.

Probablemente con esta entrada en mi blog me gane algún que otro enemigo o crítica. Si es así será que he tocado la fibra de alguien. Y eso será bueno.

Esta noche he estado, como muchísimas veces antes, en un local de Madrid viendo el concierto de uno de mis muchos amigos músicos. Una gran noche de reencuentros, saludos y buena música.

Pero he de decir que salí de allí con un sabor agridulce en la boca. Nada atribuible al artista que tocó esta noche, que nos hizo pasar un gran rato. El disgusto vino de comprobar que muchos músicos siguen pensando que los únicos derechos de autor que hay que respetar son los suyos.

Todos estamos hartos de oir por activa y por pasiva que descargar música (o películas) de internet es ilegal. Una violación de los derechos de autor. Y los músicos se quejan y hacen manifestaciones y se rasgan las vestiduras culpando a internet y a los usuarios de los problemas de la industria musical.

Pero muchos de ellos no son mejores que la gente que descarga música o copia películas. ¿Qué ocurre con las fotos? Que una foto esté en internet no la hace de dominio público. No se puede usar como si fuera un cromo de Paninni. No quiero generalizar. Muchos de mis amigos, como he dicho, son músicos, y saben que detrás de las fotos hay un fotógrafo que trabaja, invierte horas de su trabajo en procesar esas fotos y que pone su visión y su arte, más o menos virtuoso, en dar vida a esas imágenes. Imágenes sin las que muchos de los conciertos y músicos pasarían absolutamente desapercibidos.

Cuando yo voy a usar una canción, lo suyo sería que al menos informe a su autor. Si yo quiero el disco de un músico, al finalizar el concierto lo tengo que pagar ¿verdad? ¿¿Porqué esto no ocurre con las fotos?? Hoy vi una de mis fotos en el cartel que anunciaba las actuaciones del mes de la sala en cuestión. No diré ni el sitio ni el artista. Tampoco es el primero que lo hace. Esto, a mi entender, es una violación de los derechos de autor, con alevosía y ensañamiento, tanto más cuando dicha foto llevaba impresa una marca de agua y una frase que todos sabemos lo que significa: TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. Es decir, esa foto no se puede usar para nada sin conocimiento y consentimiento del autor, porque los derechos de copyright le pertenecen a él. Alguna vez me he puesto en contacto con algunos de los músicos que se han hecho carteles con mis fotos. Las respuestas has sido tan surrealistas cómo “No me he dado cuenta” … Claro, la foto decidió eliminarse ella sola la marca de agua, el copyright, y colarse por despiste en tu cartel.

Y lo que más me molesta no es que se usen mis fotos. Para mi es un halago y un placer que los artístas se vean bien en ellas y  quieran usarlas. Lo que me molesta es el actuar de tapadillo, sin preguntar y sin decir tan siquiera “Oye, mola esta fotos ¿puedo?” … Si claro que puedes… lo harás de todos modos, pero al menos ten la educación y decencia de pedir permiso. O al menos cita al autor. Porque las fotos tienen autor, no surgen del éter ni aparecen en internet por arte de magia. Lo más triste es que yo les hubiese dado la foto a todos ellos de mil amores, a gran resolución y lista para emplear en lo que fuese que iban a usarla.

Señores músicos, si ustedes mismos no respetan los derechos de autor de los demás, no se sorprendan cuando luego la gente descargue sus canciones y no les den ni las gracias. Porque según ustedes mismos, si está en internet, debe ser gratis ¿no?

What goes around comes around, amigos.

 

Mambo, cha, cha, cha…

Revista Mambo

Esta mañana he pensado que era una buena idea dedicar unas líneas a hablar de la Revista Mambo.
Hace unos meses, no recuerdo muy bien cómo, llegué a su página en Facebook. Era un proyecto solamente, pero apuntaba maneras por lo cuidado del look y la estética de líneas límpia y cuidada. Como muchas otras veces, le di al botón “Me gusta”, y Revista Mambo pasó a formar parte de esa colección de variopinta que todos tenemos en Facebook.

Directorio Revista Mambo

C. Ruiz · ImagoDigitalis en Revista Mambo

El tiempo ha pasado y he de decir que Revista Mambo se ha sido convirtiendo en un proyecto que parece bien encaminado, llevado a cabo con gusto y con una gente detrás de él que, aunque no tengo el placer de conocer, he de decir que tienen un trato exquisito y siempre responden a tus preguntas o sugerencias de la mejor manera. Y esto hoy por hoy, es un plus, porque lo de contestar a los emails parece que se está convirtiendo en una rara costumbre.

Desde mi rincón en internet sólo quiero felicitar a la gente de Revista Mambo por su trabajo y su esfuerzo y agradecerles que me cuenten entre su directorio de fotógrafos.
Un saludo, compañeros.

 

El lugar dónde residen los gifs animados

tumblr

Sin duda todos os acordaréis de los principios de internet, cuando lo más de lo más eran esos gifs animados que aparecían por todas partes. Eran lo único que se movía en internet y a muchos les parecían fascinantes.
A mi siempre me dieron bastante grima y me parecieron bastante espantosos, la verdad. Pero el html e internet no daban para mucho más.

Cuando flash se fue intruduciendo en internet, la vida de los gisf animados parecia que había terminad. Flash permitía hacer monerías de todo tipo. Tener una web en flas era de lo más cool. Si tu web no era en flash, tenia el cargador más sorprendente y tenía más efectos especiales que  una película de Bruckheimer, no estabas en la onda.

Pero llegó el mundo de las redes sociales y el SEO. Posicionamientos, feeds, widgets, plugins… y  flash perdió todo el glamour. Los lenguajes como el JQuery fueron ganado puestos, todo por aquello de figurar en los motores de búsqueda. Vamos, en Google, para que nos vamos a engañar. Hoy no importa que tu web sea feúca, que no tenga fuegos artificiales o te cante la Traviata. Lo molón es aparecer el primero en Google y gustar en Facebook. Y punto.

FuckYeahBeatles

FuckYeahBeatles. Cool, uh?

Pero hay un lugar dónde todos esos gifs espantosos que fueron los pioneros del movimiento y la animación en internet se han ido a vivir.
Y allí están reunidos, en un mundo paralelo. Es Tumblr. Si.Tumblr es la red más bizarra de esta locura que es internet. Yo estuve por allí una temporada y lo dejé en favor de Posterous, que a priori es más serio. Pera la otra noche me dio por volver a visitar el mundo de Tumblr y el timeline que puede ver había cambiado. En unos meses Tumblr ha acentuado su aire kitsch, pop, barroco y decadente, todo a la vez. Un cajón desastre de rarezas y frikadas con forma de gifs animados, declaraciones de amor, confesiones, fotos de guapos de la elite y quinceañeros con acné…

When Tumblr attacks

When Tumblr attacks

Creo que volveré a Tumblr de vez en cuando. Es una aventura en la que uno nunca sabe que va a encontrar, pero que siempre sorprende y al menos te hace sonreír, que hoy por hoy, ya es mucho.

 

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